La evolución de la SIM: del chip físico a la eSIM
02 / 05 / 2025
La evolución de la SIM: del chip físico a la eSIM
Seguramente sabes perfectamente qué es una tarjeta SIM. Este pequeño avance tecnológico fue introducido el 30 de julio de 1991 como un sistema obligatorio para identificar a los usuarios en la red GSM. Su nombre proviene del inglés Subscriber Identity Module, que en español se traduce como "módulo de identidad del suscriptor".
Aunque suele permanecer oculta dentro de móviles y módems, todos hemos tenido alguna vez una en las manos: una pequeña tarjeta inteligente que se conecta a los dispositivos mediante una ranura específica.
Tal como explica Orange en su blog, a pesar de estar fuera de la vista, la forma y apariencia de la SIM son fácilmente reconocibles y están ligadas al mundo de la telefonía móvil. ¿Pero cuál es su función principal? La tarjeta SIM incorpora un chip con procesador y un sistema operativo propio, que permite la conexión segura a la red GSM para hacer llamadas, enviar mensajes o usar datos móviles. Además, dispone de una pequeña memoria interna que puede variar entre 32 KB y 512 KB.
¿El fin de las tarjetas SIM tradicionales?
Todo indica que la vida útil de las SIM físicas podría estar llegando a su fin. Las principales operadoras en España —Movistar, Vodafone y Masorange— ya están impulsando el uso de la eSIM, una nueva tecnología que ofrece conexión móvil y de banda ancha de forma más rápida, segura y moderna.
Según el portal Merca2.es, el éxito de la eSIM parece inminente, ya que cada vez más smartphones incorporan esta innovación. La eSIM simplifica tareas como la activación de líneas, la gestión de conexiones y la portabilidad entre redes, convirtiéndose en un recurso fundamental tanto para operadoras como para usuarios.
Una de sus principales ventajas es la posibilidad de asociar varios números o tarifas a un solo dispositivo, además de permitir tener líneas de operadores diferentes, incluso de otros países, ideal para quienes viajan frecuentemente.
¿Cuánto cuesta una eSIM?
Normalmente, obtener una eSIM no tiene coste adicional. Sin embargo, algunos servicios asociados, como la opción MultiSIM (usar una misma línea en varios dispositivos), sí pueden tener un precio.
Movistar permite solicitar una eSIM gratuitamente para nuevas líneas o servicios MultiSIM, siempre que el móvil sea compatible, y se puede gestionar en sus tiendas físicas o llamando al 1004.
En el caso de Orange, el coste de activar una eSIM es de 15 euros si se cuenta con un smartphone compatible. Vodafone, por su parte, ofrece eSIM tanto para contratos como para clientes de prepago, cobrando 5 euros por el cambio de la SIM física a la virtual.